Preparación de oposiciones: la lectura rápida

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Para aprobar las oposiciones es necesario leer y leer mucho y bien. Uno de los errores que cometemos al leer es el de la subvocalización. ¿En qué consiste la subvocalización? En repetir mentalmente cada palabra según vas leyendo. ¿Cómo mejorar nuestra lectura en velocidad y comprensión?

Lectura rápida - Evitar la subvocalización
Lectura rápida – Evitar la subvocalización

La lectura rápida para preparar las oposiciones

A la hora de abordar la preparación de una oposición, hay que centrar los esfuerzos en dominar el temario y las pruebas a las que nos debemos enfrentar. Existen técnicas destinadas a reducir el esfuerzo necesario para adquirir dicho conocimiento. Técnicas de lectura rápida, técnicas gráficas de ayuda a la comprensión, técnicas de automotivación, técnicas de entranamiento físico (pues ya desde tiempos de la antigua Roma se sabía que “mens sana in corpore sano”), técnicas de gestión del tiempo, etc. Cualquier ayuda es buena para lograr la meta que os habéis marcado: aprobar unas oposiciones.

En esta entrada vamos a centrarnos en una de las técnicas de mayor utilidad para un opositor. La lectura rápida sin pérdida de comprensión y más concretamente en cómo evitar el vicio adquirido de la subvocalización.

Una técnica de lectura rápida. Evitar la subvocalización

En estos casos es cuando cobra gran importancia tener la capacidad de leer a gran velocidad, sin detrimento de la capacidad de comprender el texto leído: las técnicas de lectura rápida.

Una buena técnica para ser capaz de leer con gran rapidez es practicando lo que se suele conocer como “lectura en diagonal“. Esta técnica se conoce desde hace mucho tiempo y probablemente si estás preparando oposiciones ya la utilices para la primera lectura de tus temas o los repasos. No obstante, en los últimos años ha supuesto un auténtico descubrimiento el concepto de “evitar la subvocalización“.

Un error que solemos cometer a la hora de leer es el de la subvocalización, que consiste en repetir mentalmente cada palabra según vas leyendo. Subvocalizando, resulta muy difícil leer a más de 150 palabras por minuto. Si conseguimos eliminar la subvocalización, la velocidad de lectura se dispara a mucho más allá de las 250 ppm y podremos leer con mucha mayor rapídez, conservando íntegra la comprensión del texto leído.

Cuando subvocalizamos, estamos repitiendo mentalmente las palabras de una en una a medida que las vamos leyendo. En nuestro circuito de pensamiento esto introduce un retardo, pues antes de leer la siguiente palabra nuestro cerebro espera a “oir” mentalmente la palabra que acabamos de leer. Si nos saltamos este paso, el proceso de lectura sería mucho más rápido.

Al intentar llevarlo a la práctica uno se da cuenta de dos cosas:

  1. Lo realmente eficaz que puede llegar a ser la práctica de la lectura sin subvocalización.
  2. Lo difícil que es llevarla a la práctica, tras años y años de práctica de lectura con subvocalización (los vicios adquiridos con el tiempo son muy difíciles de suprimir).

Cuando comenzamos es muy costoso no repetir las palabras mentalmente, pero con un poco de práctica te vas dando cuenta de que consigues grandes progresos en la velocidad de lectura. ¿Cómo comenzar a leer sin subvocalizar?

Evitando la subvocalización

Para que nos hagamos una idea, el lector medio universitario lee unas 250 palabras por minuto (o p.p.m. o p/m). Ello quiere decir que en algunos momentos no está repitiendo mentalmente las palabras que lee. Decimos “en algunos momentos” porque eliminando la subvocalización, la velocidad de lectura se dispara y las 250 ppm se pueden quedar muy muy cortas.

Entrenamiento para evitar la subvocalización

  1. Escoge un libro (artículo, novela, informe, email, …) con poco o nada de gráficos ni fotos, de fácil lectura y, como guía visual, un bolígrafo o una pequeña regla por ejemplo.
  2. Siéntate. Cierra los ojos y respira profundamente (inspira y expira 5 veces)
  3. Desliza la guía y sigue el movimiento con tu vista. Apunta a la primera palabra del primer renglón y deslízala hasta la última de ese mismo renglón, así hasta el último renglón. Pasa a la siguiente página
  4. Repite el punto anterior con al menos 3 páginas más y ten en cuenta lo siguiente:
    • No te preocupes por leer y entender, simplemente desliza la guía a una velocidad elevada, de forma que no consigas leer lo que tienes delante
    • Progresivamente, disminuye la velocidad hasta que puedas entender lo que lees pero sin que te dé tiempo a subvocalizar (que no te dé tiempo a repetir las palabras mentalmente). Necesitas estar concentrado para sacarle el máximo provecho
    • Experimenta con distintas velocidades

Hazlo así durante varios días. Prueba con un par de sesiones de 5 a 10 minutos cada día. Enseguida empiezas a leer sin subvocalizar, si mantienes la velocidad y concentración altas. Que no te sale a la primera, … pues ¡no pasa nada!  Experimenta, prueba, cambia la velocidad con la que mueves la guía. En menos de una semana lo has conseguido con la guía. Y en poco tiempo más lo haces a voluntad y sin ella.

En los primeros intentos que consigas no subvocalizar (no repetir mentalmente lo que lees) verás que tu velocidad de lectura habrá sido alta, pero seguramente no te hayas quedado con mucho de lo leído. ¡No te preocupes! La práctica es la clave.

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Un comentario en “Preparación de oposiciones: la lectura rápida”

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