Plazos en las oposiciones: cómo se cuentan los días hábiles y por qué importa

Cómo contar correctamente el plazo de una convocatoria, qué son los días hábiles, cuándo empieza a contar y qué pasa si presentas fuera de plazo.

Publicado el 18 de septiembre de 2026

Perder una convocatoria por haber contado mal un plazo es más frecuente de lo que parece, y especialmente frustrante: no depende del nivel de preparación, sino de un detalle administrativo que se puede controlar por completo. Este artículo explica cómo funcionan los plazos en los procesos selectivos.

Desde cuándo empieza a contar

La regla general es que el plazo empieza a contar desde el día siguiente a la publicación oficial del anuncio en el boletín correspondiente. No desde el día de la publicación, ni desde que la noticia aparece en un portal de empleo, ni desde que te llega un aviso por correo.

Esto tiene una consecuencia práctica: la fecha que importa es la del boletín oficial. Cuando consultes una convocatoria en cualquier web (incluida esta), la referencia fiable es la fecha de publicación oficial que consta en el propio BOE o boletín autonómico.

Qué es un día hábil

La mayoría de los plazos de las convocatorias se expresan en días hábiles. En el procedimiento administrativo, son días hábiles todos los días excepto:

El detalle de los festivos autonómicos y locales es importante: un plazo que vence en Madrid puede no vencer el mismo día que en Sevilla si hay una fiesta local distinta por medio. Cada administración publica su calendario de días inhábiles.

Días hábiles frente a días naturales

Algunas convocatorias, en lugar de días hábiles, fijan plazos en días naturales o en meses. La diferencia es sustancial:

Por eso no basta con saber "son veinte días": hay que leer literalmente si las bases dicen hábiles, naturales o meses. Veinte días hábiles y veinte días naturales pueden diferir en más de una semana de calendario.

Qué pasa si el último día es inhábil

Si el último día del plazo cae en sábado, domingo o festivo, el plazo se entiende prorrogado al primer día hábil siguiente. Es una regla a favor del administrado, pero no conviene usarla como estrategia: apurar hasta el último minuto expone a incidencias técnicas en las sedes electrónicas, que suelen saturarse precisamente los últimos días de plazo.

El plazo de subsanación

Presentar la solicitud a tiempo no cierra el asunto. Tras el cierre del plazo se publica la lista provisional de personas admitidas y excluidas, y ahí pueden aparecer exclusiones por motivos tan simples como un error en el número de DNI, una tasa mal abonada o un documento que no se adjuntó correctamente.

Para esas situaciones hay un plazo de subsanación, normalmente más breve que el de presentación (a menudo diez días hábiles). Si pasa sin que reacciones, la exclusión se vuelve definitiva. Por eso conviene anotar también la fecha aproximada en que se espera esa lista, no solo la del plazo de solicitud.

Presentación electrónica y presencial

La mayoría de convocatorias admiten (y cada vez más exigen) la presentación telemática a través de la sede electrónica correspondiente, lo que normalmente requiere certificado digital, DNI electrónico o sistema Cl@ve.

Si vas a presentar por vía electrónica y no tienes todavía certificado digital, tramitarlo lleva su tiempo: implica una solicitud, una acreditación presencial de identidad y una descarga posterior. Conviene tenerlo resuelto antes de que se publique la convocatoria que te interesa, no el último día de plazo.

Una rutina sencilla para no perder plazos

  1. Cuando localices una convocatoria que te interese, anota la fecha de publicación oficial, no la de la noticia.
  2. Lee en las bases si el plazo es en días hábiles, naturales o meses.
  3. Calcula la fecha límite y márcala en un calendario con un recordatorio varios días antes, no el mismo día.
  4. Presenta la solicitud con margen y guarda el justificante de registro y del pago de la tasa.
  5. Programa una revisión para comprobar la lista provisional de admitidos cuando se publique.

Este artículo explica reglas generales del procedimiento administrativo. Cada convocatoria puede establecer plazos y condiciones propios, que prevalecen sobre cualquier explicación general. Consulta siempre el texto oficial.